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Trump’s Move to Scrap ‘Temporary Protected Status’ Could Displace Thousands in the U.S.

El intento del presidente Trump de revocar el Estatus de Protección Temporal (TPS) podría afectar a más de 500,000 personas en EE. UU. y a miles en Colorado. Esta decisión anularía su estatus legal y su capacidad de empleo.
El TPS está diseñado para proteger a quienes huyen de la violencia, la persecución o inestabilidad en su país de origen. Muchos beneficiarios provienen de Venezuela, Nicaragua, Haití y Cuba, habiendo recibido estas protecciones durante la administración de Biden.
Violeta Chapin, decana de Derecho en la Universidad de Colorado, calificó de grave este intento de eliminación del TPS. “La realidad es que este es un momento aterrador”, afirmó, alertando sobre el riesgo inmediato de deportación si la revocación se lleva a cabo.
Chapin también destacó las precarias condiciones en países como Venezuela y Haití, argumentando que es “cruel” enviar de regreso a las personas en tales circunstancias. Cambiar su estatus podría llevar a la separación familiar, ya que muchos beneficiarios son padres de niños ciudadanos estadounidenses.
Trump ya intentó eliminar el TPS en su primer mandato, pero fracasó ante litigios que señalaron violaciones a los procedimientos administrativos y sesgo racial. Sin embargo, esta vez podría tener más éxito, ya que la decisión recae en la secretaria de Seguridad Nacional, cuya autoridad no está sujeta a revisiones judiciales, según Chapin.
Los efectos de una posible revocación se extenderían más allá de los individuos. Chapin advirtió que la posible separación familiar podría poner a los niños ciudadanos en una situación vulnerable, ya sea a través de servicios sociales o al forzarlos a abandonar el país.
Pese a que la administración de Trump sostiene que el TPS fue concebido como una medida temporal, los defensores argumentan que la persistente inestabilidad en los países afectados hace que la deportación inmediata no sea justificable. Se prevén desafíos legales, aunque Chapin enfatiza que la rama ejecutiva tiene considerable discreción en decisiones de inmigración.